Felipe II. Mausoleo de El Escorial. El pudridero.




Monasterio de El Escorial. Fue construido entre 1563 y 1584 durante el reinado de Felipe II. Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Cuentan que en el Palacio de El Escorial, construido por Felipe II, hay una sala secreta donde los cuerpos de la realeza española se dejan pudrir entre 30 y 40 años hasta que, consumida la humedad y sin despedir olor, son trasladados al Panteón de los Reyes.



Biblioteca decorada con frescos de estilo renacentista Manierista, Pellegrino Tibaldi,  homenaje a la Capilla Sixtina . Fuente: Ministerio de Educación. 


 
"Las dos únicas imágenes existentes del pudridero, realizadas por un periodista.
La especie de cámara mortuoria solo es accesible para los monjes del Escorial. Pocos han sido los que la han podido ver, aunque existe un actor de cine que pudo colarse tras una distracción de los curas y tras su experiencia, relató el mal olor que se desprendía de aquel sitio y cómo vio dos cadáveres cuya putrefacción caía por los desagües. Acabó saliendo por patas de la estancia." 

Alba Lara Burgueño.4º ESO A. IES Villa de Mijas.

Actualmente se encuentran tres cuerpos: el de Alfonso XIII, (bisabuelo del Rey) Don Juan de Borbón (abuelo del Rey) y Victoria Eugenia (abuela del Rey)


1617. Panteón de los Reyes con los sarcófagos de 24 reyes y reinas, todavía existen dos libres que serán ocupados por los padres de Don Juan Carlos I cuando sean trasladados desde el pudridero.



Suntuosa cripta, que está completa,  ¿dónde yacerán, a su muerte, Don Juan Carlos I y su esposa?













Los Reyes (padres) no caben en el panteón real: Patrimonio les busca hueco. 
Sic dixit Prensa digital: ABC, 17/10/2015.


"...En el mismo nivel del monasterio, pero bajo la basílica, se levanta el panteón de Reyes, construido por Juan Gómez de Mora en el siglo XVI bajo planos de Juan Bautista Crescendi. Se trata de una impresionante estancia octogonal, que en los intercolumnios de siete de sus caras acoge las sepulturas en mármol de 26 reyes, reinas y madres de monarcas españoles desde Carlos V hasta Alfonso XIII, cuya esposa, Victoria Eugenia, fue última en ocupar su nicho en el año 2011. Sólo faltan Felipe V, el primer Borbón español, enterrado en La Granja y Fernando VI, que reposa con su esposa Bárbara de Braganza en el madrileño convento de las Salesas Reales.
El grave problema que se plantea de cara al futuro es de espacio, ya que en esta ilustre cripta solo quedan actualmente dos sepulcros vacíos, que ya tiene destinatarios, los condes de Barcelona, Don Juan, fallecido en 1993 y Doña María, en enero del 2000. Sus restos permanecen actualmente en el pudridero, mermando para poder ocupar las minúsculas urnas de un metro por cuarenta centímetros de este mausoleo de Reyes, por expreso deseo de su hijo, el Rey Juan Carlos, pese a que Don Juan nunca llegó a reinar. Por lo tanto Don Juan Carlos y Doña Sofía se han quedado sin sitio en este panteón, aunque es cierto que ya se están buscando alternativas para su descanso eterno.

Obras de ampliación

Según corrobora el genealogista José Luis Sampedro existen al menos dos proyectos que se ubicarían en este mismo recinto de El Escorial, uno de ellos muy vanguardista, construido aparte del mausoleo, y el otro, realizado hace años por arquitectos del Patrimonio Nacional, que consistiría en una ampliación del mismo, construyendo otra edificación de similares características adosada a la actual. Según ha podido averiguar LOC, en los planos de este proyecto, que parece el más factible, consta que se llevaría a cabo derribando la pared del altar mayor, donde se ubica el gran crucifijo y excavando por debajo del jardín que rodea el monasterio.
De esta forma, a los 26 nichos actuales se podrían añadir otros tantos, que darían cabida no solo a Don Juan Carlos y a Doña Sofía, sino también a los actuales monarcas, Felipe VI y Letizia y sus sucesores.
No sería la primera vez que se realizan cambios en esta cripta de Reyes de El Escorial, ya que la actual se inauguró durante el reinado de Felipe IV, para albergar los restos de su padre, Felipe III, y a él fueron trasladados también los de su predecesor, Felipe II, y los del emperador Carlos V, que reposaban en el mausoleo original, más pequeño y ubicado en un nivel superior del monasterio.
De momento, este proyecto de ampliación del panteón regio cuenta con el visto bueno de Patrimonio Nacional y los responsables en la materia, y está sólo pendiente de la aprobación del monarca. Con Don Juan Carlos no hubo "fumata", no porque le pareciera mal la reforma en sí, sino porque le repugna que se le mencione el tema de su sepultura y ninguno de sus colaboradores vio el momento oportuno de planteárselo.
Tal vez ahora Felipe VI coja este toro por los cuernos y dé luz verde a un proyecto que no es precisamente el ideal para Doña Sofía, quien ha manifestado quepreferiría ser enterrada en los jardines de Zarzuela, como sus padres reposan entre los pinos del palacio de Tatoi, o incluso ser incinerada y que esparzan sus cenizas por el mar Egeo."