CISMA DE OCCIDENTE





Fue un período de la historia de la Iglesia católica en que dos e incluso tres obispos se disputaron la autoridad pontificia (1378–1417).
La división en el seno del colegio cardenalicio se prolongaba ya que algunos consideraban que los papas, desplazados en Aviñóneran demasiado serviles a la política del monarca francés. Por otro lado, el regreso a Roma se hacía imposible por las divergencias políticas entre familias que mantenían en pie de guerra la ciudad.
El tan deseado regreso del Papa Gregorio XI a Roma no había solucionado los problemas políticos que había en Roma y estando a punto de abandonar de nuevo la ciudad, el Papa falleció en el año 1378.
El Cónclave para la elección del nuevo pontífice de la Iglesia se celebró en Roma; los habitantes de la ciudad no querían que el Papa se instalase de nuevo en Aviñón​ y por ello se produjeron importantes disturbios, no solo en la ciudad, sino en toda la península. Se impidió a los cardenales abandonar Roma. Incluso algún cardenal fue agredido, como Bertrand Lagier. Las autoridades municipales de la ciudad hicieron saber a los cardenales que no podrían contener a las turbas si la elección no se realizaba según su gusto. Sin embargo, la situación no era tan peligrosa ya que los cardenales no tomaron todas las medidas que en caso de temer por sus vidas habrían puesto: los grupos armados que les acompañaban quedaron fuera de la ciudad y no usaron el Castillo Sant'Angelo (que estaba más protegido) para el cónclave, sino que decidieron reunirse en la basílica de San Pedro.[4]
El cónclave comienza el 7 de abril de 1378 con 16 cardenales (10 de los cuales eran franceses).[5]​ Mientras van llegando los cardenales, las turbas romanas les gritan enfervorizadas: «Romano, romano lo volemo, o almanco italiano» («lo queremos romano, romano, o al menos italiano»).[6]​ Luego entraron en las estancias pontificias amenazando a los electores. Los cardenales hicieron saber a las autoridades civiles que, si continuaban las presiones, la elección no podría considerarse válida.[7]
Al día siguiente el cardenal Giacomo Orsini propuso la elección de un papa de compromiso que fuera temporal mientras se pudiera organizar un cónclave con la necesaria seguridad.[8]​ La propuesta fue rechazada unánimemente.[3]​ Finalmente y a instancias de los cardenales Pedro de Luna y Jean de Cros, fue elegido el arzobispo de Bari, Bartolomeo de Prignano, quien tomaría el nombre de Urbano VI.[9]​ Dos se oponen: el cardenal de Bretaña y el cardenal Guillaume de Noellet. El primero luego concede su voto al candidato de los demás y el segundo anuncia que seguirá a la mayoría. En cambio, el cardenal Orsini considera que, debido a la situación de presión, la elección podría ser inválida por tanto vota en contra.[9]​ La noticia no se anuncia inmediatamente.

Inicio del Pontificado de Urbano VIEditar

El día 9 de abril los cardenales que se quedaron en Roma (doce) aprueban la entronización del Papa recién elegido aunque varios de ellos se niegan a salir de sus casas por temor a las turbas. Los días siguientes la situación se tranquiliza, lo que permite que regresen a Roma los demás electores. El 18 el Papa fue coronado por Orsini. El 24 de junio Urbano recibió la carta de aprobación de los cardenales que se habían quedado en Aviñón.
Finalmente, con el verano, los cardenales salieron de Roma y algunos de ellos comenzaron a oponerse abiertamente al Papa. Cuatro de los electores, precisamente los italianos, son los únicos que se quedan en Roma. Los demás se reúnen en Anagni y el 2 de agosto declaran que la elección realizada doce días antes era inválida por falta de libertad de los cardenales.[6]​ A este acto siguieron una serie de negociaciones en que incluso los cardenales italianos titubearon solicitando la celebración de un concilio.
Con estos antecedentes, el 20 de septiembre se produjo un nuevo cónclave que eligió a Roberto de Ginebra, quien tomó la denominación de Clemente VII.​ Era el inicio formal del cisma.

División de la IglesiaEditar

Urbano y Clemente se excomulgaron uno al otro, de esa forma toda la cristiandad se encontró excomulgada. Los fieles católicos estaban confundidos, tenían delante a dos personas que decían y reclamaban ser el representante de Dios y de su Iglesia. El caos era tremendo, muchas diócesis con dos obispos, monasterios con dos abades, órdenes religiosas con dos generales, parroquias con dos párrocos, etc. Uno clementino y otro urbaniano.[13]​ Por ejemplo, los dominicos, que contaban con 24 provincias, 19 de ellas dieron su obediencia al papa de Roma, mientras que 5 al papa aviñonés.
Cada obediencia tenía incluso su santo, Catalina de Siena y Catalina de Suecia eran urbanistas, mientras que Coleta de Corbie y Vicente Ferrer estaban a favor de Clemente VII. Varios de ellos serían canonizados o beatificados por la Iglesia luego de la unificación.
Algunos, como el arzobispo de Toledo, decidieron permanecer neutrales ante la duda. De hecho, en la Eucaristía rezaba pro illo qui est verus papa, «por quien es el verdadero papa».[9]
MUERTE DE LOS PAPAS: EL PAPA LUNA
Urbano VI murió en 1389. Se pensó que con su muerte se llegaría al final del conflicto, sin embargo, los cardenales fieles al difunto papa escogieron al cardenal Piero Tomacelli como su sucesor. El nuevo pontífice romano tomó el nombre de Bonifacio IX. De igual modo procedieron los cardenales disidentes, tras la muerte de Clemente VII, acaecida el 16 de septiembre de 1394, se reunieron en cónclave en Aviñón, a pesar de la negativa de los reyes, y eligieron pontífice al cardenal Pedro de Luna, quien tomó el nombre de Benedicto XIII. El cisma se recrudeció en la sede de Roma, a Bonifacio IX, le sucedió primero Inocencio VII (1404-1406) y luego Gregorio XII (1406-1415). El papa aviñonés en cambio permaneció en el solio pontificio hasta el fin del cisma.[13]​ Este era de carácter mucho menos manejable que su antecesor, los franceses cambiaron de bando y se inclinaron por encontrar una solución.

Negociaciones de MorellaEditar

Poco antes de la reunión del concilio, estando ya convocado, en 1414 se reunieron en Morella el rey de Aragón Fernando de Antequera, fray Vicente Ferrer y el papa Benedicto XIII (Papa Luna) en un intento de solucionar el cisma con la renuncia de este último.
El 18 de julio de 1414 hizo su entrada en Morella, a requerimiento del rey que se encontraba allí desde unos días antes, el papa Benedicto XIII. Entró a lomos de una mula y fue llevado bajo palio portado por el rey Fernando y otros caballeros hasta la iglesia Arciprestal. Fernando tampoco descuidó hacer venir de Castilla a Vicente Ferrer, que a la sazón se hallaba predicando por aquellas tierras. El 15 de agosto se celebró la solemne misa, famosa en la historia de Morella, por concurrir a ella un Rey, un Papa y un Santo.
Las negociaciones, infructuosas, duraron hasta que llegó la noticia de la muerte del rey Ladislao de Nápoles (6 de agosto) sin haber dejado sucesión directa, lo que obligó al rey a abandonar Morella. El Papa volvió a Peñíscola a mediados de septiembre, y nunca renunció al papado, muriendo el 23 de mayo de 1423.
ELECCIÓN DE MARTIN V Y FIN DEL CISMA
Benedicto XIII, el Papa Luna, siguió imperturbable en su postura y murió en 1423, a los 96 años en Peñíscola, a donde había mudado su sede, en el antiguo castillo de la Orden del Temple. Tras ello sus cardenales eligieron a su sucesor, Gil Sánchez Muñoz, que tomó el nombre de Clemente VIII, último papa de la obediencia de Aviñón, en el Salón del Cónclave del castillo de Peñíscola, lugar donde residió hasta su abdicación en 1429. Esta se produjo en 1429 en San MateoCastellón, debido a las presiones políticas del rey de AragónAlfonso V, por entonces ocupado en la conquista del Reino de Nápoles.



  • Bernardo Bayona Aznar - José Antonio R.C. de SouzaDoctrinas y relaciones de poder en el Cisma de Occidente y en la época conciliar (1378-1449), Prensas Universitarias de Zaragoza, 2013, ISBN 978-84-15770-53-4
  • Vicente Ángel Álvarez PalenzuelaEl cisma de Occidente, RIALP, Madrid 1982, ISBN 84-321-2187-8
  • Giancarlo ZizolaIl conclave. Storia e segreti, Newton & Compton editori, Palermo 2005, ISBN 88-541-0396-9









ALFONSO XII Y EL MARQUES DE COMILLAS



El marquesado de Comillas es un título nobiliario español creado el 3 de julio de 1878 por el rey Alfonso XII y otorgado a Antonio López y López, originario del municipio cántabro de Comillas.
       Palacio de Sobrellano. Comillas,  Cantabria
López y López era natural de Comillas, al que la pobreza obligó a emigrar a Cuba, donde casó con Luisa Bru. Gracias al dinero de su mujer adquirió barcos mercantes y una gran plantación de café. Mientras vivía como un terrateniente cafetero, bajo mano se saltaba la ley de 1820 que prohibía la trata de esclavos al norte del Ecuador. Con la fortuna ya hecha, en 1856 se instaló en Barcelona, en casa de los Vidal-Quadras, otra familia de indianos enriquecidos. Una vez instalado en la capital catalana obtuvo dos monopolios muy jugosos: el transporte de correo y el de tropas. Creó la compañía de Tabacos de Filipinas, y junto a Manuel Girona fundó el Banco Hispano Colonial, que financió la apertura de la Via Laietana. Se hizo construir una mansión señorial en el paseo de Gràcia y casó a su hija con el conde de Güell, un empresario que se había enriquecido con el algodón de los estados esclavistas de Norteamérica. Pero a su muerte ya eran muchos los que despreciativamente le motejaban como el Negro Domingo o López el Negro.
El País, 3 agosto 2012

VIAJE A SICILIA

EL CORAZON DE JONIA

Historias sicilianas



ETNA

Polifemo
Aci
Galeatea



SIRACUSA
Slfeo
Aretusa


ENNA
Proserpina


EOLIAS
Eolo y Ulises




To be continued...

ILLETA DELS BANYETS - PROYECTO 1º ESO



IMÁGENES
Evolución del proyecto






Unidad didáctica: Civilizaciones prerromanas en la Península e islas Baleares
El objetivo es conocer las diferentes culturas que habitaron la isla desde el
3.000 a. C.
Organizados en grupos se distribuyen las siguientes culturas:

1. Edad de Cobre
2. Edad de Bronce
3. Iberos
4. Imperio Romano

A partir de los restos encontrados en la illeta, se elabora una explicación siguiendo estos puntos:

- Localización: Mapa de la Península señalando la extensión de la cultura correspondiente.
- Época: Milenio, siglo...
- Forma de vida: vivienda, utensilios, adornos, herramientas, actividad, otros edificios, termas, cisternas.
- Religión: Tipo, altares, templos, exvotos.
- Rituales tras la muerte: Enterramientos, necrópolis.

1ª Fase

Recopilar información e imágenes.
Elaborar un borrador
Consultar a la profe

2ª Fase   EXPOSICIÓN  GRÁFICA

Con el visto bueno de la profesora, se realiza un power, padlet, presentación, sólo con imágenes, que se tendrá que exponer en clase. Mostrando cada imagen , se realiza un pequeña explicación.

3ª  Fase  TRABAJO ESCRITO
Entrega del trabajo escrito.
Ha de contener el texto y las imágenes
Seguir el esquema para la entrega de trabajos:
- Portada: título, nombres alumnos, curso.
- Índice: Relación de apartados.
- Desarrollo del tema siguiendo los apartados correspondientes.
- Bibliografia: ¿De dónde has extraido la información?
Folios blancos. Grapado.


4ª Fase
TRÍPTICO
Se elabora un tríptico informativo con los datos y las imágenes destacadas de cada cultura.

5ª Fase.
MURAL

ENVENEDADORES Y ENVENENADOS

Aníbal Barca era un experto en toxicologia: y; por tanto, pudo muy bien aplicar estos conocimientos a una idea fija que siempre tuvo, la de no caer vivo, como  prisionero de sus eternos rivales, los romanos.

 Los testimonios de la época aseguran que se enveneno con el arsénico que contenía su anillo, cuando se vio cercado por las tropas romanas en libisa, cerca de nicomedia.
Los cartagineses, expertos metalúrgicos, descubren está sustancia al fundir el cobre.

Corría el año 54 de nuestra era y el Imperio Romano se encontraba en el apogeo de su esplendor. El emperador Claudio, máximo pontífice y jefe de los ejércitos, se disponía, en la soledad de una de las cámaras de Palacio, a cenar un plato de setas, su manjar predilecto. El historiador romano Suetonio afirma que Agripinila (emperatriz y cuarta esposa de Claudio) trazó un plan para matar al Emperador que consistía en cambiar las amanitas cesáreas por amanitas phalloides (hongo mortal considerado como la seta más peligrosa al ser ingerida por humanos). La emperatriz Agripina le miraba de lejos, aguantando la respiración y esperando que los efectos de la letal amanita phalloides hiciesen efecto. Al terminar, Claudio se retiró a su alcoba con un fuerte dolor de estómago. Pidió a un esclavo que le suministrase una pluma de ave para vomitar, pero Agripina lo tenía todo preparado: la pluma iba convenientemente emponzoñada, y así selló el fin de uno de los emperadores romanos que con más desigual fortuna han pasado a la historia.
 La muerte de Claudio no sería ni la primera ni la última provocada por el veneno, una sutil arma política que ha sido utilizada desde los tiempos más remotos para eliminar rivales políticos, cambiar regímenes y resolver conflictos dinásticos. Y todo con una impunidad casi absoluta.
La lista de los que han sucumbido ante la ponzoña es interminable: emperadores como Claudio o Napoleón, Papas como Clemente VII o Alejandro VI, faraones como Tutankamon, reyes como Ciro el grande o incómodos filósofos como Séneca y Sócrates (cicuta) forman parte de esa selecta nómina de grandes hombres que han descendido a la fosa tras probar un amargo sorbo de veneno.
 El hecho es que hasta bien entrado el siglo XIX quien moría envenenado moría sin más, porque era imposible detectar sustancias tóxicas en los cadáveres. Si algún príncipe o un ministro caído en desgracia moría en extrañas circunstancias los rumores circulaban, pero poco podía hacerse, pues no había modo de demostrar el magnicidio y, mucho menos, de cargárselo a alguien. No en balde, una obsesión recurrente de los reyes de tiempos pasados era contar con un probador entre sus asistentes de cámara.
El emperador Nerón lo llevó al extremo. Aparte de una legión de esclavos probadores de alimentos, disponía de un médico, Andrómaco, que le preparaba antídotos y de una experta en brebajes venenosos, la anciana Locusta, que, caprichosamente, había sido la responsable del envenenamiento de su padre adoptivo. Locusta fue quizá la primera toxicóloga: experimentaba con sustancias, y se hizo tan famosa en la Roma del siglo I que el patriciado de la Ciudad Eterna se rifaba sus servicios.

Otra italiana, Lucrecia Borgia, recogió el testigo de Locusta siglos más tarde. La influyente dama renacentista se especializó en eliminar a los contrincantes de su ilustre linaje, que eran muy numerosos. Para ello encargó a un orfebre un curioso anillo, que iba equipado una cápsula superior donde depositaba la ponzoña. Aprovechando su condición femenina y sus encantos vertía el veneno en copas de vino que fulminaban al desafortunado comensal en pocos minutos.
 El Renacimiento fue, para el veneno, una era dorada en todas las cortes europeas. En Francia Catalina de Medici dio el pasaporte al delfín de Francisco I y a Juana de Navarra. Al final Catalina terminó, sin quererlo, envenenando a su propio hijo. La Medici envenenó las páginas de un libro destinado a su yerno, Enrique IV, pero que leyó primero su hijo Carlos. El infante falleció y Catalina recogió finalmente lo que durante largo tiempo había sembrado en sus intrigas parisinas. Napoleon Bonaparte, de quien se dice fue envenenado durante su forzado exilio en la isla de Santa Elena. Estudios recientes de supuesto cabello de Bonaparte, revelan un contenido de arsénico muy por encima de lo normal.
Pero a envenenadora nadie gana a Marie Madeleine d’Aubray, marquesa de Brinvilliers, que se convirtió en la primera envenenadora en serie de la historia. Comenzó administrando un filtro tóxico a su propio padre por despecho, pero le cogió gusto. Pasaba horas ensayando bebedizos que testaba en sus criados, se desplazaba a los hospitales para dar el remate a los enfermos con curiosas pócimas que, las más de las veces, lo único que proporcionaban eran agonías sin fin antes de la inevitable muerte. El florón a su carrera criminal lo puso al acabar con la vida, veneno mediante, de su hija y de sus dos hermanos. Las autoridades empezaron a sospechar y estrecharon el cerco, hasta que fue detenida en Lieja en 1676, pocas horas antes de que los tercios españoles entrasen en la ciudad, lo que la hubiese permitido confundirse entre la multitud y escapar impune. La marquesa de Brinvilliers se merece un lugar de privilegio en la historia del crimen, y acaso una película sobre sus correrías palaciegas. El médico alemán Paracelso, el primer estudioso de la toxicología, dejó escrito en el siglo XVI: “Todo es veneno y nada es veneno, la dosis sola hace el veneno”. A eso se aplicaron los envenenadores contemporáneos.
 Según se desprende de un estudio reciente del ADN de Napoleón Bonaparte, el emperador no murió de cáncer sino envenenado lentamente.
 Un siglo más tarde Rasputín, un monje tan maniobrero como influyente en la corte del zar Nicolás II, fue invitado al palacio del príncipe Yusupov para tener una cita amorosa con una joven dama de la corte, pero las intenciones del príncipe eran otras. Le ofreció una copa tras otra de vino envenenado mientras esperaba a la amante; el monje, sin embargo, mostraba una resistencia inhumana a la ponzoña. Los conjurados, al ver que Rasputín no terminaba de morir, recurrieron al siempre resolutivo revólver, un método más habitual entre los hombres. El cadáver de Rasputín fue después arrojado al Neva con una carga tal de veneno y de balas que hubiese liquidado a un regimiento entero.
 El asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero del Emperador de Austria-Hungría, en 1914, tuvo un precedente curioso. Un primer intento tuvo lugar con el lanzamiento de una bomba que rebotó en el brazo del Archiduque y fue a parar al suelo donde estalló, hiriendo a una docena de personas. El conductor del vehículo resultó herido leve y la peor parte se la llevó el teniente coronel Erich von Merizzi, ayudante del general Potoirek, herido en la cabeza. Mientras tanto, el terrorista había ingerido el cianuro que llevaba y se había arrojado al río. Sin embargo, el veneno no hizo efecto y durante el verano el río Miljacka no tiene la profundidad suficiente para ahogarse. Unos minutos más tarde, Cabrinovic era detenido. Indudable heredero de los que trataron de envenenar en vano a Rasputín fue un curioso personaje de la Unión Soviética de Stalin,
Grigori Mayranovski, también conocido como El profesor Veneno. Sembró el pánico en la corte del zar rojo innovando en la materia. Enviaba cartas a los disidentes del régimen; éstos, al abrirlas, se intoxicaban con el veneno que Mayranovski había impregnado en ellas.
 Los nazis, que asesinaron a millones de personas gaseándolas con el mortal Zyklon-Joseph Goebbels junto a sus hijos, a los que no dudó en envenenar antes de que cayesen en manos de los rusos, se rindieron al poder de la ponzoña, y dos de sus más distinguidos líderes: Hermann Göring y Heinrich Himmler, se administraron sendas cápsulas de veneno antes de que los aliados les diesen matarile. Joseph Goebbels fue más lejos: asediado en el búnker berlinés junto a su führer, envenenó a sus seis hijos en una de las estancias. Para él reservó una muerte más convencional: se sacudió un certero balazo en la sien que, es de suponer, lo dejó en el sitio
 En nuestro mundo, envenenar a alguien se ha convertido en algo más complicado. Las autopsias lo desvelan casi todo, y los avances de la ciencia en la investigación policial han hecho del oficio de envenenador algo más arriesgado o, al menos, no tan abiertamente impune.
Los magnicidios, antaño tan ligados a oscuras tramas palaciegas, hoy se despachan con un francotirador que tenga buena puntería o con métodos más ruidosos pero igualmente expeditivos, como los coches-bomba. Quizá por eso el caso de Víctor Yuschenko, el presidente de Ucrania, nos ha llamado tanto la atención: agentes secretos de la antigua KGB envenenando la sopa del entonces líder opositor durante una cena, el aspecto deplorable en que quedó la cara del candidato y una revuelta popular, de color naranja, que mantuvo en vilo al país durante un mes. Una historia digna de James Bond a la que no le ha faltado ni el final feliz.

 Fuentes: 
Diaz Villanueva, Fernando. Libertad Digital, 2005-02-04
 Arquehistoria. 
El mundo, 28-06-2016.
Influencia de algunos tóxicos en la historia. Luis Blas Álvarez. Instituto de toxicologia.

(aclarac: ¿es veneno el cianuro?

El homínido más antiguo

Encontrado el humano más antiguo


Un fósil hallado en Etiopía aclara el origen del género Homo hace 2,8 millones de años


http://elpais.com/elpais/2015/03/04/ciencia/1425489262_481530.html

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“Comer carne nos hizo humanos"

El País- Materia-03/10/2012.

Un equipo español halla en África los restos de un niño con anemia que vivió hace 1,5 millones de años, el caso más antiguo que se conoce. El fósil demuestra que el consumo de presas era ya fundamental para el desarrollo de los homínidos.

Un equipo de paleoantropólogos españoles cree haber encontrado el caso de anemia más antiguo que se conoce. Lo sufrió un niño de unos 2 años que vivió en la garganta de Olduvai, en Tanzania (África) hace 1,5 millones de años. Por aquella época, esta zona la ocupaban algunos de los primeros “ancestros humanos” que se conocen, por eso la llaman la cuna de la humanidad. La enfermedad de aquel bebé podría demostrar ahora que aquellos homínidos de África no eran vulgares carroñeros como se pensaba, sino avezados cazadores que se humanizaron precisamente gracias al consumo de carne.


“Sé que esto puede horrorizar a los vegetarianos pero sin carne no habría posibilidad de tener un cerebro tan grande como el que tenemos”, resume Manuel Domínguez-Rodrigo, arqueólogo de la Universidad Complutense de Madrid y codirector de las excavaciones en Olduvai. “Comer carne nos hizo humanos”, resume.

Hace dos años, el equipo español destapó dos pequeños huesos de un cráneo infantil que cabrían en la palma de una mano. Resultaron ser dos fragmentos del parietal, la parte de la calavera que está arriba y detrás de las orejas. Pertenecieron a un individuo muy joven del que no se pudo averiguar el sexo. Lo que sí pudo hacer el equipo fue analizar las lesiones que presentaba el hueso y diagnosticarle anemia por falta de consumo de carne, según explican en un estudio.
Esta patología es la prueba más antigua y concluyente de que el consumo de carne era ya fundamental para estos “ancestros humanos”, según el estudio. Más aún, los expertos creen que esta anemia demuestra que los homínidos de Olduvai necesitaban la carne de forma constante por lo que eran cazadores habituales, no carroñeros ocasionales como apoyan otros expertos.



El cráneo del infante presenta unas lesiones conocidas como hiperostosis porótica. Estas marcas pueden ser evidencia de muchas enfermedades, entre ellas el escorbuto, la infección por parásitos y la anemia. El equipo de Domínguez-Rodrigo le hizo un escáner a los huesos y fue descartando diagnósticos hasta que sólo quedó, en su opinión, uno válido: aquella niña murió por falta de vitaminas B9 y B12, cuya fuente en las sabanas africanas es la carne.
“Este tipo de anemia se conocía muy bien gracias a restos del Neolítico, la Edad de Bronce, la época romana, en resumen sociedades sedentarias donde se consumía mucho carbohidrato y podía haber un déficit de carne”, explica Domínguez-Rodrigo. “Donde es muy rara es en las sociedades de cazadores y recolectores [como fue la del infante muerto en Olduvai]“, señala.
Los expertos creen que el niño de Olduvai murió durante el destete, un momento clave en el que comienza un crecimiento rápido del cerebro, señala el arqueólogo de la Complutense. En ese desarrollo, continúa, el papel de la carne era fundamental y, cuando no la había, llegaba la enfermedad y la muerte.
Esta necesidad continuada, argumentan los autores del trabajo, hace poco probable que aquellos homínidos fueran carroñeros, como aún piensan muchos expertos. La disponibilidad de carroña es esporádica hoy en día en esta parte de África, lo que les lleva a concluir que la única forma de obtener carne de forma constante de aquellos homínidos (seguramente de la especie Homo ergaster, la versión africana de Homo erectus) era la caza.

Conclusiones “precipitadas”

La propuesta del equipo de Olduvai no convence a todos los expertos. “Hay que ser muy crítico con hipótesis tan generales”, opina María Martinón-Torres, antropóloga del Centro Nacional de Investigación sobre  Evolución Humana que estudia homínidos que habitaron en Atapuerca como el Homo antecessor o el Homo Heidelbergensis. La experta cree que es “muy arriesgado extrapolar” las lesiones halladas en el niño de Olduvai (tan sólo un individuo) hasta colegir que aquellos homínidos eran cazadores. “Es un trabajo muy detallado, pero creo que las conclusiones son precipitadas”, opina.
“Aunque el fósil hallado pueda parecer poca cosa, el contexto y las conclusiones que se extraen de él son de un gran interés”, opina el paleobiólogo del CSIC Antonio Rosas, experto en neandertales. “Es cierto que la cadena de inferencias que hace el trabajo es larga, pero está muy bien fundada”, concluye.








Felipe II. Mausoleo de El Escorial. El pudridero.




Monasterio de El Escorial. Fue construido entre 1563 y 1584 durante el reinado de Felipe II. Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Cuentan que en el Palacio de El Escorial, construido por Felipe II, hay una sala secreta donde los cuerpos de la realeza española se dejan pudrir entre 30 y 40 años hasta que, consumida la humedad y sin despedir olor, son trasladados al Panteón de los Reyes.



Biblioteca decorada con frescos de estilo renacentista Manierista, Pellegrino Tibaldi,  homenaje a la Capilla Sixtina . Fuente: Ministerio de Educación. 


 
"Las dos únicas imágenes existentes del pudridero, realizadas por un periodista.
La especie de cámara mortuoria solo es accesible para los monjes del Escorial. Pocos han sido los que la han podido ver, aunque existe un actor de cine que pudo colarse tras una distracción de los curas y tras su experiencia, relató el mal olor que se desprendía de aquel sitio y cómo vio dos cadáveres cuya putrefacción caía por los desagües. Acabó saliendo por patas de la estancia." 

Alba Lara Burgueño.4º ESO A. IES Villa de Mijas.

Actualmente se encuentran tres cuerpos: el de Alfonso XIII, (bisabuelo del Rey) Don Juan de Borbón (abuelo del Rey) y Victoria Eugenia (abuela del Rey)


1617. Panteón de los Reyes con los sarcófagos de 24 reyes y reinas, todavía existen dos libres que serán ocupados por los padres de Don Juan Carlos I cuando sean trasladados desde el pudridero.



Suntuosa cripta, que está completa,  ¿dónde yacerán, a su muerte, Don Juan Carlos I y su esposa?













Los Reyes (padres) no caben en el panteón real: Patrimonio les busca hueco. 
Sic dixit Prensa digital: ABC, 17/10/2015.


"...En el mismo nivel del monasterio, pero bajo la basílica, se levanta el panteón de Reyes, construido por Juan Gómez de Mora en el siglo XVI bajo planos de Juan Bautista Crescendi. Se trata de una impresionante estancia octogonal, que en los intercolumnios de siete de sus caras acoge las sepulturas en mármol de 26 reyes, reinas y madres de monarcas españoles desde Carlos V hasta Alfonso XIII, cuya esposa, Victoria Eugenia, fue última en ocupar su nicho en el año 2011. Sólo faltan Felipe V, el primer Borbón español, enterrado en La Granja y Fernando VI, que reposa con su esposa Bárbara de Braganza en el madrileño convento de las Salesas Reales.
El grave problema que se plantea de cara al futuro es de espacio, ya que en esta ilustre cripta solo quedan actualmente dos sepulcros vacíos, que ya tiene destinatarios, los condes de Barcelona, Don Juan, fallecido en 1993 y Doña María, en enero del 2000. Sus restos permanecen actualmente en el pudridero, mermando para poder ocupar las minúsculas urnas de un metro por cuarenta centímetros de este mausoleo de Reyes, por expreso deseo de su hijo, el Rey Juan Carlos, pese a que Don Juan nunca llegó a reinar. Por lo tanto Don Juan Carlos y Doña Sofía se han quedado sin sitio en este panteón, aunque es cierto que ya se están buscando alternativas para su descanso eterno.

Obras de ampliación

Según corrobora el genealogista José Luis Sampedro existen al menos dos proyectos que se ubicarían en este mismo recinto de El Escorial, uno de ellos muy vanguardista, construido aparte del mausoleo, y el otro, realizado hace años por arquitectos del Patrimonio Nacional, que consistiría en una ampliación del mismo, construyendo otra edificación de similares características adosada a la actual. Según ha podido averiguar LOC, en los planos de este proyecto, que parece el más factible, consta que se llevaría a cabo derribando la pared del altar mayor, donde se ubica el gran crucifijo y excavando por debajo del jardín que rodea el monasterio.
De esta forma, a los 26 nichos actuales se podrían añadir otros tantos, que darían cabida no solo a Don Juan Carlos y a Doña Sofía, sino también a los actuales monarcas, Felipe VI y Letizia y sus sucesores.
No sería la primera vez que se realizan cambios en esta cripta de Reyes de El Escorial, ya que la actual se inauguró durante el reinado de Felipe IV, para albergar los restos de su padre, Felipe III, y a él fueron trasladados también los de su predecesor, Felipe II, y los del emperador Carlos V, que reposaban en el mausoleo original, más pequeño y ubicado en un nivel superior del monasterio.
De momento, este proyecto de ampliación del panteón regio cuenta con el visto bueno de Patrimonio Nacional y los responsables en la materia, y está sólo pendiente de la aprobación del monarca. Con Don Juan Carlos no hubo "fumata", no porque le pareciera mal la reforma en sí, sino porque le repugna que se le mencione el tema de su sepultura y ninguno de sus colaboradores vio el momento oportuno de planteárselo.
Tal vez ahora Felipe VI coja este toro por los cuernos y dé luz verde a un proyecto que no es precisamente el ideal para Doña Sofía, quien ha manifestado quepreferiría ser enterrada en los jardines de Zarzuela, como sus padres reposan entre los pinos del palacio de Tatoi, o incluso ser incinerada y que esparzan sus cenizas por el mar Egeo."



KAHOOT. 2n ESO V IES Mare Nostrum.

Vos recorde el treball de Kahoot:

Tema: Segles XVI i XVII a Espanya.
Apartats:
- Monarquia dels Austries-Habsburg
Carles I-Felip II-Felip III-Felip IV-Carles II.
Favorits: Duc de Lerma-Comteduc d'Olivares.
- Final dels Austries: Guerra de Successió
- Descobriments:
                            Ruta de les espècies
                            Descobriment d'Amèrica.